Bendita Siesta

Cuando a alguien se le pregunta por su mayor sueño, muchos coinciden: ser cantante, tener la mayor colección de Star Wars o tener un suministro ilimitado de pizzas Casa Tarradellas, por poner solo unos ejemplos. Pero no. Para mi el mayor de los sueños es el que me entra después de comer. Da igual que la noche anterior me acostara a la hora de las personas formales o que esa “mañana” me haya despertado a las 12:30 del mediodía, que es terminar de comer y recoger, sentarme en el sofá, y el ojo izquierdo empieza a cerrarse solo, de forma automática. Y aunque me diga a mi mismo, “coño, si llevo poco más de dos horas despierto”, no consigo engañar al cerebro.

Y es que, queramos o no, estamos ante el mejor invento español de la historia. Ni autogiros, ni chupachups, ni mierdas por el estilo. Porque a ver, ¿conoces a alguien que tenga un autogiro? Por supuesto que no. En cambio todo el mundo echa la siesta, y el que diga que no, es mentira. Y esto lo digo porque siempre está el típico que dice “no, no, yo no he echado una siesta en la vida”, autoconvenciéndose de que es cierto, y además creyéndose mejor que los que admiten echársela. Porque esa es otra, el que parezca que está establecido que los que madrugan o no echan siesta (mentirosos!!) son mejores personas que los demás. Pero bueno, que me voy del hilo, vuelvo “a los que no echan siesta”, o mejor dicho, a los que, por algún motivo, no reconocen habérsela echado cuando los signos son evidentes. Ya sabes, llamas​ a alguien por teléfono a las cinco de la tarde y cuando contesta le preguntas, “¿que estabas durmiendo?” y por supuesto te dice “No, qué va”. Vamos a ver, ¿cómo que no? ¡Si me estás hablando con la voz de Louis Armstrong! O a los que se le ve los cuadradicos de la tela del cojín en la mejilla, marcados a fuego, ¡que eso no sale de estar echado cinco minutos! “No, es que he echado una cabezadilla mientras veía el telediario” ¿Una cabezadilla? ¡Si había empezado ya Pasapalabra y seguías inconsciente! De verdad, no entiendo a esa gente.

alarm-clock-1193291_1280

Yo me tomo la siesta muy en serio, pero siesta en condiciones. Hace un tiempo leí que los médicos recomendaban​ 15 minutos de siesta diaria. ¿Pero qué gilipollez es esa? Eso ni es siesta ni es nada. Una siesta, como he dicho, en condiciones, tiene que ser con pijama y orinal, y si me apuras poniendo el despertador para que no se junte con la cena, que la siesta es lo que tiene, que como te confíes no te das cuenta y se te va de las manos. Pero bueno, como ventaja sabes que esa noche puedes aguantar viendo la serie de “Narcos” hasta las cinco de la madrugada.

En fin, que si duermes siesta, pues fenómeno. Que no, pues en vez de ver el Sálvame te pones a leer esto y mis otras entradas mientras haces la digestión, y se te pasa la hora de la no-siesta volada.

Saludos para todos menos para uno.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s